domingo, 30 de marzo de 2008

La bolsa

En casa están contentos porque a mi tio Nacho le ha debido de pasar algo gracioso o alegre. Supongo que alguien le habrá regalado una manta de juegos o habrá estado un rato largo jugando con él delante del espejo. Qué más se puede pedir en la vida. Somos pocos los afortunados, por eso la gente está tan seria por la calle.
Aquí estamos mi tío Nacho y yo, después de que me leyera las páginas naranjas que tanto le gustan...
me he quedado... a ver en qué voy a invertir yo ahora si Imaginarium no ha salido a bolsa...

2 comentarios:

LaPá dijo...

Me encantaaaaaaaaaaannn. ¡Qué majos los dos! Tía Lau estarás babeando por partida doble.
Me encantan estas campañas de fomento de lectura. Muy directa.
Besos.

Anónimo dijo...

Tienes que aprender muhco de tu Tío nacho... que trabaja con los "buenos", yo estoy de su parte je je... Mil besos pequeño